Un Gobierno en cenizas
Cuando faltan pocos días para el anuncio de la candidatura presidencial de la señora Kirchner, la notoriedad de la corrupción de su Gobierno adquiere un nuevo impulso. A la impresionante sucesión de revelaciones públicas, de actos de corrupción del Gobierno argentino, develadas respecto a las múltiples y variadas estafas, en torno a la banda delictiva -Schoklender & Hebe de Bonafini- relativas a la construcción de viviendas por
La causa "los Moyano" también -esta semana- ha tomada nuevamente notoriedad, de la mano de
Es difícil creer que la revelación de tanta corrupción -del gobierno argentino de los Kirchner- sea develada por miserables intereses sectoriales de otras fuerzas políticas, como prefiere decir la señora Kirchner. Sucede, que aunque sean ostensibles los intentos -de última hora- de la señora Kirchner; ella ya no puede tapar lo que creía que podía tapar. Los motivos que llevaron a la muerte a su marido, Néstor Kirchner, aquel 27 de ocubre del año pasado, y surfeados un poco por el luto de la viudez, hoy, le aparecen a la señora Kirchner. Con mayor crudeza. Descarnadamente. Sucede que la verdadera historia no se puede ocultar. Aparece. Tan simple como eso.
Tal vez, sea por eso, que en el dicurso del día de hoy, en homenaje al día de la bandera, la señora Kirchner, se refirió -de un modo autorreferencial- cuando expresó "estamos en un mundo que se derrumba estrepitosamente" para luego agregar "estamos intentando sobreponernos de nuestras propias cenizas". También se refirió a la "historia edulcorada" aludiendo claramente al "relato de ficción" que ella prefiere adoptar en cada presentación pública. Naturalmente todas estas cuestiones disuaden a Cristina Kirchner de buscar un segundo mandato ya que es imposible imaginar que ella pueda tener éxito.