20 febrero 2010

Buenos Aires pasada por agua



Mauricio Macri, nunca parece estar preparado para los fenómenos que suceden. Nunca parece estar listo. Su esquematismo e incompetencia, representa, para la ciudad de Buenos Aires, un verdadero temporal de torpeza e ineficiencia. Rompe lo que no tiene que romper. No arregla lo que es preciso arreglar. Y ensucia lo que debería limpiar. Todo parece indicar, que para Mauricio Macri, pensar la ciudad de Buenos Aires, representa una tarea no sólo inalcanzable, sino imposible. En consecuencia -Mauricio Macri- se ha convertido en un huésped -molesto y hostil- para los porteños. No tiene derecho a estropear la ciudad como lo está haciendo. Verdaderamente, una verguenza.