27 julio 2011
el 31 de julio, votá con coherencia
#participácontuvoto: ►NI MACRI ►NI FILMUS
Alberto Fernández no calla

Cristina Kirchner y el entonces jefe de Gabinete Alberto Fernández, durante un acto
en
Alberto Fernández
Para
Señora Presidenta: con más pesar que placer he leído el adelanto de la entrevista que la periodista Sandra Russo ha convertido en el libro
Ha sostenido también que cuando usted se decidió a promover cambios en el sistema regulatorio de la radiodifusión yo preguntaba con "insistencia" qué era lo que se pretendía hacer al respecto, tratando de obtener información. Según sostiene, en una de las "tensas" conversaciones que, presuntamente, mantuvimos, usted me habría dicho: "Y si al Grupo [Clarín] no le interesa, ¿para qué te hacés problemas vos?". Como dije, leí sus expresiones con pesar. Se trata exactamente del pesar que provoca descubrir la mentira en boca de una persona con quien se ha compartido una etapa central de la vida del país, y también de la propia, y por la que aún se guarda consideración.
Aunque nunca creí que fuera necesario hacerlo, déjeme informarle que no tuve ni tengo vínculos políticos, profesionales o económicos con el Grupo Clarín. De buena fe, usted lo sabe. También sabe, por la relación que alguna vez tuvimos, que jamás me ocupé de defender los intereses de ese grupo económico. Por lo tanto, decir que fui "vocero" de esa empresa en el Gobierno no sólo afecta mi integridad ética, sino que ensucia mucho su propia credibilidad.
Yo ya acompañaba a Néstor Kirchner cuando en el país sólo un escueto 2% de argentinos sabían de él. Confié en sus ideas y en su conducta. Lo ayudé a alcanzar la presidencia de
Cuando Kirchner me confió la Jefatura de Gabinete , sólo respondí a sus órdenes y no defendí ningún otro interés que no tuviera que ver con sus decisiones y, por supuesto, con el bien común. Si de alguien oficié de "vocero" en ese lapso, fue del gobierno que condujo ese gran presidente que fue su marido. Usted era también protagonista principal de esa etapa. Sabe, por lo tanto, que esto fue así y de ello dieron cuenta todos, absolutamente todos los comunicadores en esa época.
Precisamente, en cumplimiento del rol que me fuera encomendado, y al depender de mí
Permítame recordarle algunos de esos momentos de tensión, por si los hubiera olvidado. Fui yo el único funcionario que imputó públicamente al diario Clarín el haber llevado adelante una operación periodística contra una secretaría de Estado. Y también fui el único director de Papel Prensa que -sin guantes de boxeo- logró que los socios privados invirtieran más de ocho millones de dólares para combatir la contaminación que la planta fabril causaba en su proceso productivo. Vale la pena recordar que, siendo un abogado recién recibido, yo ya denunciaba la complicidad intelectual de ciertos medios con la dictadura militar que asaltó el poder el 24 de marzo de 1976 y que a algunos de esos personeros los llevé con pruebas ante los estrados judiciales sin otra intencionalidad que no fuera la búsqueda de la verdad.
Su conciencia conoce que con el Grupo Clarín no tuve más relación que la que Néstor Kirchner dispuso que tuviera. Con sus directivos almorcé tantas veces como lo hizo usted y en ninguna de esas ocasiones observé algo impropio. Debe saberlo bien, porque todas las comidas fueron en la residencia presidencial de Olivos y siempre contaron con su presencia. Supe además que, habiendo dejado yo mi cargo en el gobierno nacional, usted siguió frecuentándolos en más de una oportunidad, con lo cual es evidente que nunca necesitó de mí para mantener ese vínculo.
Según dice usted, los directivos del Grupo Clarín le transmitieron directamente a Néstor Kirchnersu oposición a la idea de que usted fuera la candidata presidencial. Si así fue, yo ni me enteré. Queda claro, según evidencian sus propias palabras, que en semejantes conversaciones no era necesaria mi presencia. Pese a todo, sí me asombra descubrir que usted no supiera lo que era conocido por todo el Partido Justicialista y la mayoría de los argentinos: que fui yo un sincero impulsor de su candidatura. Miles de testigos e incontables registros gráficos y televisivos confirman esa obviedad. Yo sé que no necesita chequearlos simplemente porque le consta.
Permítame recordarle algo más. La denominada ley de medios fue hecha pública ocho meses después de mi renuncia; fue elevada al Congreso Nacional un año después de mi alejamiento del Gobierno (tras la elección de 2009) y promulgada tres meses más tarde. Hasta donde yo recuerdo, la última vez que cruzamos palabras usted y yo fue justamente el día en que mi sucesor asumió en mi reemplazo. No es verdad que yo estuviera preocupado por esa ley, sencillamente porque en esa época ese tema no estaba en la agenda suya como presidenta y porque tampoco usted mostraba interés en cambiar esa norma. Nunca hablamos sobre la modificación de la ley de medios, simplemente porque usted no la tenía en carpeta.
Los argentinos sabemos de sus cruzadas. Algunos, incluso, la hemos acompañado en muchas de ellas. Créame que no hace falta fabular batallas para parecer heroica.
La novela de George Orwell 1984 transcurre en un Estado en el que existe un "Ministerio de
Yo sé bien que usted cree en la necesidad de construir un relato propio sobre la realidad que ampare el mundo dual en el que vive. Seguramente por eso trate de emularlo a Orwell. Pero a mí difícilmente me convenza. He sido un testigo privilegiado de ese tiempo y no voy a poder dar por cierta la historia novelada que nos propone como verdad absoluta.
A diferencia de usted, suelo observar el pasado con la mayor asepsia. Sólo de esa manera logro hacer fructíferas las experiencias que ofrece la historia, aun cuando parezcan muy dolorosas.
Hubiera preferido no leer sus quimeras y hubiera preferido no tener que hacer públicas estas aclaraciones. Pero un viejo adagio popular enseña que el que calla otorga, y yo no quiero dar pie a que mi silencio haga parecer consentidas sus ficciones.
Además, también es necesario advertirle a usted sobre sus desaciertos, aunque no le guste que así se haga. No es bueno estigmatizar a ciudadanos con falsedades. Mejor es hacer frente a la verdad, con las buenas y malas cosas que ella nos ha deparado. Siempre la verdad es mejor para ejercer el gobierno y también para la calidad de nuestra democracia.
25 julio 2011
24 julio 2011
El kirchnerismo está ciego. Sin viento a favor, con cielo tormentoso y con reveses.

Hoy, en el periódico La Nación, Joaquín Morales Solá, escribió un artículo sobre:
"el futuro de la Presidenta". En un párrafo de su artículo, este respetable periodista, dice una frase errada y poco afortunada, que, lamentablemente, al expresarla, condiciona -con su errática opinión- a toda una nación.
La frase es la siguiente: "el Gobierno flota con viento a favor y bajo un cielo despejado."
Ahora bien, este periodista tiene razón cuando afirma que el gobierno "flota"; ya que es evidente que el gobierno no está afirmado. Sin embargo, este ilustrado periodista, se equivoca cuando afirma: que el gobierno tiene "viento a favor", y lo que es peor, su razón se nubla completamente, cuando expresa que: "el cielo está despejado" para el kirchnerismo.
La transcripción del inicio del discurso de ayer, de la presidenta argentina, Cristina Fernández, en Rio Turbio, pone severamente en cuestión, lo que hoy afirma, este lúcido, reconocido -pero en este caso- equivocado periodista.
Dijo ayer Cristina Fernández: “...recién decía, cuando hablábamos con Tecnópolis, que veníamos en el helicóptero -y en serio-, no es broma, en un momento, (risitas) nos pusimos un poquito nerviosos todos, porque estaba todo muy rodeado de nevisca, y no se veía nada, y entramos al revés. En un momento dado, el piloto nos dijo que bueno… que si se complicaba demasiado, iba a tener que pegar la vuelta y volver…” ( Fragmento de discurso )
Como se advierte, este mensaje de ayer de la presidenta, no sólo hace referencia a la descripción de las severas condiciones climáticas del día de ayer, antes de su aterrizaje en Santa Cruz, sino que también -con esas palabras- Cristina Fernández habló de más. Confesó, metafóricamente, una verdad que el kirchnerismo quiere tapar. Como dirían los psicoanalistas; ayer, Cristina Fernández, sin saberlo ella, porque era inconsciente, reveló una verdad -que pone en jaque- las consideraciones, de Joaquín Morales Solá, en su frase del día de hoy.
Por lo anteriormente expuesto, el kirchnerismo no tiene viento a favor, como nos dice Joaquín Morales Solá. El kirchnerismo No tiene cielo despejado.
Aquello que Cristina Fernández confesó ayer, está en las antípodas, de aquello, que Solá intenta decirnos.
Lo cierto, es que actualmente el kirchnerismo está inmerso en la ceguera.
No es necesario pensarlo demasiado.
Lo dice, la mismísima Cristina Fernández, en su fragmento de discurso:
"rodeado de nevisca. No se veía nada..."
Además, cuando Cristina Fernández dice: "entramos al revés", es muy interesante, porque está revelando varias cuestiones, que el kirchnerismo, no quiere que se sepan. En principio, ella, no sólo se refiere a la maniobra forzada- a la cual se ha visto obligado, ayer, -el piloto del helicóptero- sino que Cristina Fernández al decir: "entramos al revés", está afirmando algo más:
1) define un comportamiento habitual del kirchnerismo "entrar al revés", referida a una serie de actos y conductas que invierten el orden natural de las cosas: hacer las cosas al revés.
2) define "los reveses" a los cuales el kirchnerismo ha entrado, luego de una sucesiva seguidilla de obstáculos y frustraciones, a los cuales, el kirchnerismo se está enfrentado últimamente, y que los deja inmersos en el infortunio y en severos contratiempos, con poco margen de maniobra para seguir, firmes y de pie.
Yo pregunto ¿por qué será, que es una práctica tan habitual, en muchos periodistas, "otorgarle" a Cristina Fernández, un poder que ella no tiene? ¿por qué será, que se le atribuye a ella, una visión que ella no tiene? ¿por qué será, que se le atribuye a ella, un cielo despejado -cuando todo en ella- y en su entorno más íntimo, está tan turbio?
23 julio 2011
19 julio 2011
El kirchnerista. Un ave de mal agüero
18 julio 2011
votá el 31 de julio ►NO A FILMUS
Cristina Fernández está fugada de la realidad
Quiere que le vaya mal a los argentinos.
Por eso, votá el 31 de julio ►NO A FILMUS
13 julio 2011
Cristina Fernández estrena nuevo disfraz
12 julio 2011
Cerdos & mafias. La Argentina de Cristina Fernández
Mama always said you'd be the Chosen One.
She said: You're one in a million, you've got to burn to shine,
but you were born under a bad sign, with a blue moon in your eyes.
You woke up this morning, all the love has gone,
your Papa never told you about right and wrong.
But you're looking good, baby, I believe you're feeling fine.
Shame about it. Born under a bad sign with a blue moon in your eyes.
You woke up this morning, the world turned upside down.
Thing's ain't been the same, since the Blues walked into town.
But you're one in a million, you've got that shotgun shine.
Born under a bad sign with a blue moon in your eyes.
When you woke up this morning, everything you had was gone.
11 julio 2011
Cristina Fernández. IMPOSTORA
09 julio 2011
CRISTINA FERNÁNDEZ. UNA PERVERSIÓN EN DOS TIEMPOS

Cristina Fernández, en un primer tiempo, empobrece y analfabetiza a la población. Luego, en un segundo tiempo, ella se erige en la función de "salvadora" reclutando a jóvenes míseros, pobres e ignorantes, sin escuela ni aspiración, en la agrupación










