11 julio 2011

Cristina Fernández. IMPOSTORA


Hace creer al ignorante lo que al hombre civilizado le sería imposible creer.
Se arroga a sí misma la construcción de hazañas personales, únicas. Milagrosas.
En realidad es fraudulenta. Burda, vulgar. Enmascarada.
Le cabe al hombre pensante desocultar los trucos de esta embustera siniestra.