Hebe de Bonafini
Una vieja enemiga.
Basta de "sacralizar" a las madres. Esa cosa neurótca de ver a una madre y "santificarla" es un preconcepto errático y absurdo. Hay madres y madres. En el caso de Hebe de Bonafini, esta mujer, no sólo es cómplice de estafas. Eso sería justificarla -como pretende hacer Lanata- que quizá él, por un problema edípico con su propia madre no se atreva a desnudar por completo a esta madre, la mismísima Hebe de Bonafini. Bonafini es estafadora y corrupta. A no olvidar que es esta madre quien escrachó a todos los periodistas amigos de la verdad. Es ésta madre quien literalmente escupió los afiches que ella había ordenado mostrar y humillar. Es esta madre -obscena y perversa- que, tomando la justicia por mano propia, montó un acto en Plaza de Mayo. Insultó, juzgó y condenó a los jueces. Parada en un atril, desafió e insultó a la justicia argentina y aún hoy la desafía.
Es ésta madre, torcida e inhumana, que aplaudió cuando gente de su misma especie- torcidos e inhumanos- derribaron las torres. Por qué será que a las personas les generará tanta culpa atreverse a cuestionar a "las madres". Parir un hijo, nada tiene que ver con poder llegar a ser maternal. Perder un hijo no convierte a una madre en buena. Hebe de Bonafini es un claro ejemplo de esto. Señores, miren a su alrededor y advertirán que son muchos, muchísimos los ejemplos de madres parturientas y nada maternales. Entonces; qué tanta consideración con esta vieja?Hay personas que generan. Otras se degeneran. Paremos con la nostalgia de lo que fue.
Miremos lo que es.