06 mayo 2011

Cristina Kirchner se enferma y abandona la reelección

Cristina Kirchner "anunció" -en su discurso del 30 de marzo de 2011- que se someterá a un castigo corporal por los graves desaciertos ejercidos en su función. Sin saberlo ella, reveló una verdad. Motivada por la intervención de mecanismos inconscientes de culpa y sin estar advertida concientemente de lo que ella decía cuando decía; habló. Dijo. En ese discurso, la presidenta argentina sugirió que "pagará con su cuerpo" su incapacidad, su miedo, sus errores y desaciertos.
Por consiguiente, la señora Cristina Fernández de Kirchner, en respuesta a la eficacia de los imperativos del Inconsciente, comenzará a presentar síntomas físicos. Paulatinamente, la señora de Kirchner, irá enfermando su cuerpo para cumplir con un triple objetivo:

1) subsanar las heridas causadas a los argentinos
2) castigarse por el daño causado
3) resolver por la vía corporal lo que ella no puede resolver vía palabra.

Su enfermedad corporal, será -obstáculo y límite- para su anhelo de reelección.
Su enfermedad corporal, será entonces, la causa por la cual, la presidenta argentina, abdique de su candidatura a la reelección.

En ese discurso de inauguración del ciclo lectivo de la Universidad de Avellaneda, aquel 30 de marzo de 2011, Cristina Fernández de Kirchner, dijo: "los que quieren ocultar o distorsionar, con sus aciertos y con sus errores, los que vendieron y mal vendieron al país, con sus políticas de hambre y miseria, pusieron su propio cuerpo". El tema de la preocupación por el "cuerpo enfermo", se reiterará en la presidenta argentina, cuando hace unos días, el 4 de mayo de 2011, en su cuenta de twitter escribe: "guías de la enfermedad, síntomas, métodos, diagnósticos, tratamientos" y cuando enfatiza en otro tweet, de ese mismo día, su especial preocupación por la enfermedad celíaca al decir: "acabamos de firmar el decreto 528/11 reglamentando la ley Nro 26.588 de la enfermedad celíaca".
En consecuencia, no parece errado anticipar, que la presidenta -cada día más cercana a la ruta de la pulsión de muerte- y más alejada de la pulsión de vida; elija "el enfermar" doblemente:

1) victimizarse
2) zafar de su responsabilidad de implicarse en la decisión de aceptar o no la reelección

Finalmente, no parece errado anticipar, que la presidenta -cada día más cercana a la ruta de la pulsión de muerte- y alejada de la pulsión de vida; elija el enfermar y, por consiguiente, presente lesiones intestinales, que le provocarán vómitos, diarreas, dolor abdominal, abdomen prominente, anemia recurrente, piel seca, osteoporosis, intolerancia, irritabilidad, indiferencia y depresión.