Beatriz Sarlo es muy ambivalente en su decir respecto de Carrió.
La pondera y la denigra al mismo tiempo. Su postura no es clara.
Los adjetivos que elige para calificar a Carrió son inapropiados.
Beatriz Sarlo se equivoca al insistir, una vez más, en describir a Elisa Carrió como poseedora de un estilo mesiánico. Elisa Carrió tiene un estilo frontal y eso está en las antípodas de aquello que Sarlo califica en Carrió. Tampoco Elisa Carrió es tiempista; como le gusta decir a Sarlo. Por otra parte ¿que quiere decir Sarlo con tiempista? Elisa Carrió no es tiempista. Elisa Carrió es brillante y se anticipa.
En todo caso, Sarlo es "trampista" cuando califica -tan fuera de pista- a Carrió.