
Es alarmante la cantidad de instituciones psicoanalíticas, de la ciudad de Buenos Aires, que -por pobreza y precariedad- reciben subsidios de la gestión kirchnerista para autofinanciarse y en lugar de difundir salud, difunden, entre sus miembros adherentes y pacientes, propaganda kirchnerista; subordinando, de este modo, la teoría y la práctica psicoanalítica, a las banderas del dogma oficialista.
Estas instituciones, prefieren llamarse psicoanalíticas; pero se mueven como monjes negros, intentando -proteger y asegurar- la expansión del kirchnerismo.
Son sectarias. Fanáticas. Guerreras. No admiten diferencias.
Estas Instituciones Psi, no alojan en sus paredes, ni en su espíritu, los íconos del psicoanálisis; sino que ostentan fotografías de las madres y abuelas de Plaza de Mayo y eligen -como profesores de sus Seminarios Centrales- a personas, como José Pablo Feinmann, conocido por su ética mercenaria, por su acentuado sesgo oficialista y por ser beneficiario, de cuantiosas sumas de dinero, proveniente de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Estas Instituciones Psi, que no buscan curar sino adoctrinar; desprestigian, manipulan y falsifican -sistemáticamente- la historia, para beneficio propio y el de sus benefactores. Una de esta Instituciones, hospeda alegremente en su interior, a personas como Sergio Schocklender -quien estuvo preso por el asesinato de sus padres- y es la mano derecha de la corruptible, señora Hebe de Bonafini, quien hoy, ya no defiende los derechos humanos, sino que despliega severos conflictos con la ley.
Son sectarias. Fanáticas. Guerreras. No admiten diferencias.
Estas Instituciones Psi, no alojan en sus paredes, ni en su espíritu, los íconos del psicoanálisis; sino que ostentan fotografías de las madres y abuelas de Plaza de Mayo y eligen -como profesores de sus Seminarios Centrales- a personas, como José Pablo Feinmann, conocido por su ética mercenaria, por su acentuado sesgo oficialista y por ser beneficiario, de cuantiosas sumas de dinero, proveniente de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Estas Instituciones Psi, que no buscan curar sino adoctrinar; desprestigian, manipulan y falsifican -sistemáticamente- la historia, para beneficio propio y el de sus benefactores. Una de esta Instituciones, hospeda alegremente en su interior, a personas como Sergio Schocklender -quien estuvo preso por el asesinato de sus padres- y es la mano derecha de la corruptible, señora Hebe de Bonafini, quien hoy, ya no defiende los derechos humanos, sino que despliega severos conflictos con la ley.