01 marzo 2011

Cristina Kirchner se burla del Congreso


Cristina Kirchner, hoy, al inaugurar las sesiones ordinarias en el Congreso, una vez más, intentó eternizarse -con cinismo- en su conocido lugar de -suponer ser- propietaria de todas las potencias y todas las certezas. Hartó. Intoxicó. Contaminó. Situó, a los diputados opositores, en el lugar de la carencia, la impotencia y la falta. Las cámaras de TV de Cristina, no enfocaron a los diputados. Sólo hubo cámaras para el séquito kirchnerista que -fanáticos- aplaudían las obviedades, mentiras y falsos argumentos, de la soberbia señora. Más ordinaria que nunca y venerando su tan conocido: The Catita's Speech, se dirigió -irónica- a los diputados, diciendo que fueron ellos, quienes trabaron los proyectos que hubieran hecho -aún más próspera- a la Argentina que "por primera vez", "ha batido todos los récords" del mundo con "límites nunca vistos". En esto de los límites, la presidenta no se equivocó.
El discurso, inicialmente previsto para 50 minutos, duró casi hora y media.
La presidenta, también, se dio tiempo para lamentarse. Lamentó ser la única presidenta que, en la Argentina, gobierna sin presupuesto. Culpó a la mala voluntad de la oposición, por eso. Eso sí, la señora, evitó hablar de todo lo que ella y su marido -Néstor Kirchner- juntos robaron. En fín; entre dimes y diretes, esta señora inspirada, con intensa devoción, en el personaje de Nini Marshall, nuevamente, hoy exhibió un berenjenal de palabras; donde se excusó de no ser ella -sino ellos- los diputados opositores, quienes -con deliberada malicia- impiden un mejor porvenir para la Argentina.Yo pregunto:
la oposición la “bancará” en esta falacia?