
Cristina Fernández de Kirchner
no se “okupa” de los jubilados.
Quebrada por la sanción de la ley del 82% móvil, hoy, la presidenta Kirchner decide vetarla. Sucede que para Cristina no hay límites para la aplicación de su lógica de guerra. Su odio, su enemistad y su violencia intentan, una vez más, derribar, derrotar y desarmar al adversario. Esta señora, olvida el enorme costo político que esta medida -de imponer por la fuerza- su propia voluntad, tendrá para su desacreditado gobierno.